Robándoles el álma

¿Me puéde explicár qué es tódo ésto?, me díjo el directór de la universidád extendiéndo el periódico sóbre la mésa.

«Científicos de nuéstra Universidád investígan las cáusas de la pérdida del álma, ¿Péro quiénes son los desalmádos?»

—Lo siénto Sr. directór, no pensé que lo hubiésen creído y publicádo en éstos términos tan periodísticos.

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Asesináto en la bibliotéca

A los asesínos se les puéde capturár o pescár.

El gríto resonó de úna manéra exageráda en la bibliotéca. Normálmente en élla nádie hábla fuérte, así es que ése alarído de horrór acalló complétamente cualquiér ótro sonído en las várias dependéncias.

Tódas las mirádas y pásos se dirigían hácia el sítio de donde tal laménto de terrór se producía.

¡Los servícios en la plánta bája!

¡Hay un muérto, hay un muérto, lo han asesinádo! Gritába úna desdicháda.

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Mi vída está en la cálle

Un indigénte de úna cálle cualquiéra, puéde encontár en los contenedóres de basúra cósas de lo más interesántes.

 * * *

¿El Sr. Serráno, Andrés Serráno?

   —Sí.

   —Perdóne, podría bajár un moménto.

   —Quién es ustéd, y por qué debería bajár.

   —He encontrádo un cuénto súyo en el contenedór de la basúra y quisiéra hablárle.

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Fótos de viájes

Estába en las Íslas Galápagos y como siémpre, disparándo mi cámara como si de úna ametralladóra se tratáse. Un señór de étnia Japonésa péro de Nuéva Zelánda se aproximó y me preguntó si tódas ésas fótos que yo tomába se podrían ver en algúna párte.

Miéntras pensába la respuésta, estába pensándo en la pregúnta que después yo me haría a mí mísmo. Múlti taréa del pensamiénto.

Le díje que NO, que las fótos las usába pára mis cuéntos y pára úso personál y que no me dedicába profesionálmente a la fotografía. Me dió las grácias y estuvímos charlándo un ráto más e intercambiámos las direcciónes de corréo electrónicos (có-e).

Recuérdo que los japonéses evítan múcho el NO, pára no ofendér. Espéro habér compensádo mi mála educación al enviárle el enláce, a lo que su comentário me había animádo.

La pregúnta que yo me híce después, fué que por qué motívo yo póngo tódo lo que escríbo en mi página Web, pára el que quiéra descargárlo sin cárgo algúno y no mis fótos.

Como no encontré ningún motívo, me animé a hacérlo. Y así he comenzádo a ponér únas pócas fótos (de promédio únas 12 por viáje) que séan las más representatívas y con la esperánza de que además gústen.

Cuando éntre en mi página Web, podrá desplazárse a los diferéntes viájes úsando el +Fótos o ir diréctamente a éllos con el *Listádo Fótos*

                     <+Fótos        Listádo fótos           +Fótos>

Ver fótos de viájes aquí

 

Mi derécho a exponér… fótos.

Puésto así, lo mísmo que la libertád, tódos tenémos derécho a exponér.

Péro no hay dúda que éste derécho se tópa con el derécho de los demás, no a exponér, que también lo tiénen, síno a tenér que aguantár tu exposición…

Ésta discusión no exíste cuando se es un buén fotógrafo y el exponérlas es un gústo pára el que lo háce y un placér pára el que las ve ya que entónces tenémos el mejór de los dos múndos.

¿Péro qué pása cuando se es un fotógrafo mediócre o peór? También tenémos nuéstro corazoncíto.

¿Nos podémos negár, aúnque séa úna vez en la vída a exponér nuéstras «óbras maéstras»?, ¿a tenér un instánte de esplendór?

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